Almacenamiento de reactivos químicos de laboratorio

Almacenamiento de reactivos químicos de laboratorio

Dentro de un laboratorio existen gran cantidad de elementos que requieren de una atención especial, puesto que algunos pueden entrañar peligro si no se manipulan y tratan correctamente. Los reactivos químicos son un excelente ejemplo de ello, albergando propiedades algo comprometidas tanto para el humano como para el ecosistema. 

Desde DC Fine Chemicals, empresa distribuidora de productos químicos, profundizamos en esta rama de la química fina mediante este artículo. Recuerda que como distribuidores de química fina para aplicaciones científicas, en nuestro catálogo encontrarás un amplio abanico de propuestas para clientes que busquen un partner de confianza. 

Reactivo de laboratorio: ¿cuál es su rol?

Cuando hablamos de reactivo de laboratorio hacemos referencia a toda aquella sustancia que interactúa con otras dentro de un proceso de reacción química, y que da lugar a otras sustancias con distintas características y propiedades. A estos nuevos elementos se les conoce como productos de reacción o simplemente productos. Por su capacidad reactiva, adoptan un papel fundamental en análisis y ensayos químicos, con el fin de determinar qué presencia tiene cada sustancia. 

Cada uno de los reactivos puede encontrarse en diferentes estados, ya sean muestras líquidas, sólidas, disoluciones, etc. Será fundamental conocerlo para elegir el que más se ajuste a nuestros objetivos, así como también se debe tener en cuenta el grado de pureza y calidad de dichos componentes. 

En todo reactivo de laboratorio se coloca una etiqueta, cuya información debe aportar los siguientes datos: nombre, concentración o riqueza, fórmula química, peso y densidad moleculares, lote, fecha de caducidad, condiciones de almacenamiento y peligros que puede conllevar su manipulación. 

Precisamente estos dos últimos aspectos son los que, como empresa distribuidora de productos químicos, vamos a tratar en el presente artículo. Y es que, tanto las existencias de reactivos en un almacén de productos químicos como los riesgos que suponen algunas de dichas sustancias, son puntos clave a considerar en el día a día de un laboratorio. Ambas condiciones van de la mano, ¡lo vemos a continuación! 

Protocolo de manipulación, tratamiento y almacenaje 

Tradicionalmente, los reactivos químicos no tomaban en cuenta las pautas que actualmente se juzgan para organizarlos y almacenarlos. Así, criterios elementales como la separación entre incompatibles quedaban en un segundo plano, mientras que se anteponía la facilidad para buscarlos en un almacén de productos químicos y de reponerlos. En pocas palabras, la disposición de los elementos quedaba en orden alfabético o bien por ciertas familias de componentes. 

Sin embargo esto cambió. Ante varias alertas de peligro como explosiones o indicios cancerígenos de determinadas sustancias, las normas de envasado y etiquetado reforzaron la necesidad de contar con un protocolo adecuado y seguro para almacenar los reactivos químicos. Y es que cada producto se rige por sus propias particularidades y propiedades, siendo estas más o menos peligrosas. 

De ahí que, en la actualidad, su almacenamiento se lleve a cabo considerando la severidad de riesgo que comportan. Esto es, si se consideran reactivos de tipo explosivo, comburente, inflamable, tóxico o corrosivo. Así pues, en el momento de organizarlos, los más comprometidos se colocan al fondo de la superficie, mientras que los de riesgo bajo se sitúan delante. Para su disposición, no obstante, también es esencial conocer las incompatibilidades entre ellos. Esta información la encontraremos en la ficha de seguridad y/o técnica de cada sustancia. 

Además, en un laboratorio existen condiciones básicas que responden a normas generales con el objetivo de promover un espacio y una manipulación segura y libre de peligros. La primera consiste en mantener el stock al mínimo, lo que significa que se debe conservar la cantidad mínima e imprescindible en el laboratorio. Con esta acción se logra disminuir la carga térmica y, a su vez, aprovechar la capacidad de las instalaciones. 

En segundo lugar, se deben establecer separaciones. Una vez se han reducido las existencias de todos los elementos que lo permitan, se agrupan por familias. Para ello se deben tener presentes tanto las incompatibilidades como la peligrosidad de cada uno de los productos. Partiendo de estos dos aspectos, todo reactivo de laboratorio se separa por características parecidas, se retira aquellas incompatibles, se aísla aquellas tóxicas o explosivas y se comprueba que está debidamente etiquetado e identificado. 

Por último, se apartan o confinan ciertos elementos. Y estos no solamente deben ser aislados por posibles contactos accidentales, sino también por su actividad biológica o sus propiedades físico-químicas. Habitualmente estas sustancias son aquellas inflamables o cancerígenas. La organización de las primeras se debe planificar en base a los principios dictados en el Reglamento de Almacenamiento de Productos Químicos. Así, el hecho de apostar por un almacén de productos químicos debe tener presentes puntos como la actividad del laboratorio o la cantidad de trabajo. 

En cuanto a las soluciones cancerígenas, se deben custodiar en un lugar seguro y protegido, cuyo acceso estará exclusivamente reservado a personas autorizadas. Asimismo, deben quedar almacenadas en un doble recipiente con tal de evitar imprevistos, tales como derrames o dispersiones. 

DC Fine Chemicals, empresa distribuidora de productos químicos en España y Reino Unido

La química fina, el sector donde actuamos, se caracteriza por aglutinar varias disciplinas complejas, particulares y específicas. Por ello, mediante cuatro grandes áreas de negocio ―diagnóstico, life science, farmacéutica y soluciones de proceso― tratamos de facilitar los productos que nuestros clientes demandan. 

Siempre priorizando una óptima calidad en productos y servicios, en DC Fine Chemicals contamos con presencia en más de 40 países y con una trayectoria profesional de más de dos décadas. Conoce el amplio catálogo de nuestra web y elígenos como partner.


Aminoácidos y cultivo celular

Aminoácidos y cultivo celular

Todo cultivo necesita unos aminoácidos esenciales para poder realizar procesos tan importantes como la biosíntesis proteica. Por tanto, los aminoácidos son moléculas cuyo papel debe ser valorado y reconocido, pues de ahí se obtiene gran parte del rendimiento y la calidad de un proceso de cultivo celular. 

Para profundizar un poco más en la temática que envuelve los aminoácidos cultivo celular, te traemos este artículo. En DC Fine Chemicals sabemos cómo de fundamental resulta integrar dichas sustancias y entender su comportamiento. Visita nuestro blog para más información y conoce todos los servicios de uno de los fabricantes de química fina más reconocidos

Un refuerzo para el organismo

Tal y como se acaba de mencionar, los aminoácidos adoptan un rol sobresaliente en todo cultivo celular. Así, entendemos por cultivo celular aquel proceso o conjunto de técnicas que hacen que las células mantengan y preserven sus propiedades. Con ello las células en cuestión adoptan un carácter más viable, lo que permite trabajos de investigación y estudios que, sin duda, son de gran ayuda para el conjunto de la sociedad. 

Entonces, ¿qué lugar tienen los aminoácidos dentro del cultivo celular? Se trata de una figura básica dentro de los agentes que componen las proteínas, compuesta por un grupo carboxílico y otro aminoácido, que desarrollan funciones de carácter estructural, hormonal y enzimático. Partiendo de esta premisa, los aminoácidos cumplen varias competencias, entre las cuales destaca el hecho de dotar al cultivo de la suficiente energía para favorecer un desarrollo normal y correcto. 

En consecuencia, los aminoácidos refuerzan los mecanismos del organismo. Esto significa que cuando el metabolismo se altera ya sea por factores como la temperatura o la luz, así como bacterias u hongos, son los encargados de protegerlos. Por este motivo los aminoácidos resultan excelentes aliados, puesto que aportan la energía necesaria y el transporte de micronutrientes dentro de dicho organismo. 

A su vez, también son activadores de fitohormonas, lo que se traduce en potenciar las sustancias de crecimiento, al igual que el crecimiento radicular. Asimismo, los aminoácidos pueden actuar como reservorios de nutrientes. Esto es, albergando otros organismos. 

Poliaminoácidos y aminoácidos no naturales

Tal y como se ha mencionado unas líneas más arriba, los aminoácidos son componentes estructurales en las proteínas, por lo que su introducción en los medios de cultivo celular es imprescindible. 

Hablemos ahora de elementos que se engloban dentro de los mismos aminoácidos: los poliaminoácidos y los aminoácidos no naturales. Los primeros cuentan con propiedades similares a las que albergan las proteínas, resultando así ideales para la administración de ácidos nucleicos y de fármacos. Con ello se consigue mayor precisión en investigaciones, una solubilidad mejorada, una disminución en la toxicidad y una encapsulación y estabilidad para los fármacos. 

En cuanto a los aminoácidos no naturales, constituyen aminoácidos no proteinogénicos que pueden aparecer de forma natural o bien se pueden sintetizar químicamente. Gracias a sus elementos estructurales se pueden emplear como armazones moleculares o como productos activos farmacológicamente, abriendo así un amplio abanico de posibilidades enfocadas al desarrollo de prototipos nuevos de compuestos. En biología y debido a su diversidad estructural, pueden ser de gran ayuda para sondas moleculares, comprendiendo mejor la función de los organismos. 

En DC Fine Chemicals, como fabricantes de química fina en España y en Reino Unido, conocemos la importancia y el efecto de los aminoácidos esenciales sobre múltiples escenarios de la vida, suponiendo una actividad fundamental para el conjunto de la sociedad. Visita nuestro blog para conocer más datos sobre nuestro sector. 


Ácidos biliares

Los ácidos biliares son un grupo de sustancias bioquímicas que pertenecen a la gran familia de los esteroides, moléculas que durante el pasado siglo adquirieron mala fama debido a su asociación con enfermedades cardiovasculares, dopaje deportivo o bien a la toma descontrolada de hormonas o medicamentos de tipo corticoide. 

Sin embargo, los esteroides, con el colesterol a la cabeza, son totalmente imprescindibles para el correcto funcionamiento de las células, ya que sus funciones como sustancia química son muchas y variadas: reguladoras, estructurales, mediadoras, emulsionantes, precursoras de otras moléculas importantes, etc.

En este artículo, como proveedores de química fina en España nos introduciremos de manera sucinta en sus características y propiedades, ya que se trata de un campo amplio de estudio y profundizar más en él, requiere la consulta de bibliografía especializada.

Estructura de los ácidos biliares

Como se ha comentado, los ácidos biliares son esteroides y, por consiguiente, en su molécula está presente el sistema de 4 anillos fusionados del ciclopentanoperhidrofenantreno (también llamado “gonano” o “esterano”).

Esqueleto carbonado del esterano, el esteroide más simple que existe. Se muestra la numeración del esqueleto carbonado, siguiendo las recomendaciones de la IUPAC.

Los anillos A y B suelen estar fusionados en configuración cis aunque el anillo A puede optar por una conformación de silla (más estable) o de nave (menos estable). Por otra parte, los restantes anillos, B/C y C/D, se fusionan según una configuración trans.

Estructura del ácido 5a-colánico (izquierda) y 5b-colánico (derecha), en donde se puede observar el efecto en la estructura de las conformaciones A/B cis y A/B trans.

En cuanto a su funcionalidad, como proveedores de química fina en España podemos afirmar que el grupo hidroxilo es común y se puede encontrar en los anillos A, B y C, y en concreto, suelen presentarse en las posiciones C3, C6, C7, C12 y C23. También es común encontrar grupos metilo en las posiciones C10 y C13.

La estereoquímica de los esteroides es muy importante. Tomando como referencia la sustancia química del metilo de la posición C19, los hidrógenos en C5 y C8 presentan isomería cis, mientras que los que se hallan en C9 y C14 presentan isomería trans.

Estructura del colesterol con la numeración del esqueleto carbonado.

Finalmente, como proveedores de química fina en España, es común encontrar una cadena alifática en la posición C17 con mayor o menor grado de funcionalidad. La longitud y funcionalidad de dicha cadena, la presencia de grupos metilo e hidróxido y la estereoquímica de la molécula son las principales características de esta sustancia química que diferencian un esteroide en concreto de otros.

Biosíntesis y clasificación

En la naturaleza, el ácido biliar de base es el ácido colánico, a partir del cual se obtienen los diversos ácidos biliares por hidroxilación de diversas posiciones del esqueleto carbonado. Sin embargo, este ácido apenas se encuentra en los mamíferos.

De hecho, la fuente principal de los ácidos biliares es el colesterol, una molécula altamente hidrófoba a pesar de contar con una función alcohol, y que es constituyente fundamental de las membranas celulares. Sin embargo, cuando se oxida el extremo de la cadena alifática, obtenemos un ácido biliar, y ésta es la función que realizan las células hepáticas, proporcionando lo que se conoce como los ácidos biliares primarios: ácido cólico y el ácido quenodesoxicólico:

Estos ácidos pasan al tracto digestivo a través de la vejiga de la bilis, en concreto al duodeno, donde existe un pH relativamente ácido (5-6.5). Sin embargo, el pKa de estos ácidos es inferior, entre 3 y 5. Como proveedores de química fina en España, sabemos que esto representa un problema porque en estas condiciones los ácidos se encontrarán mayoritariamente protonados, haciéndolos muy poco solubles en medio acuoso. Es por eso por lo que antes de verterse al intestino, el hígado conjuga estos ácidos con glicina o taurina, de manera que se forma un par iónico que los vuelve solubles en medio acuoso.

Más adelante, la flora intestinal entra en acción deshaciendo este par iónico y transformando estos ácidos en otros nuevos, los ácidos biliares secundarios, fundamentalmente por deshidroxilación de la posición C7. La flora intestinal puede ir más allá y experimentar otras transformaciones como epimerización o conjugación con N-acetilglucosamina, obteniéndose los ácidos biliares terciarios.

Finalmente, estos ácidos pueden recuperarse del intestino y regresar al hígado para ser reutilizados de nuevo. Es lo que se conoce como circulación enterohepática:

Funciones de los ácidos biliares

Los ácidos biliares tienen propiedades tensioactivas cuando se encuentran en un medio neutro o básico, siendo el extremo alifático, que contiene el grupo carboxilo, la parte hidrófila, mientras que el resto de la molécula bastante lipófila. Por eso, su principal función es emulsionar grasas y sustancias apolares formando agregados conocidos como micelas, lo que permite su absorción por parte del intestino delgado y que se mantengan solubles en la sangre. Esto facilita la labor de las lipasas, enzimas que degradarán los lípidos a ácidos grasos libres y glicerol.

Además de su función emulsionante, esta sustancia química también actúa como mediadores químicos, ya que se unen a diversos receptores celulares con el fin de desencadenar importantes procesos bioquímicos (señalización celular). Incluso están presentes en los mecanismos que regulan la inflamación de los tejidos.

Así, entre otras funciones, se sabe que intervienen en la movilización del calcio, en la activación de la proteína C quinasa, en la síntesis del AMP cíclico o en la segregación de citoquinas proinflamatorias. También intervienen en procesos oxidativos que tienen lugar en las mitocondrias e incluso participan en la señalización del receptor de la insulina. Además, regulan el nivel de colesterol o participan en la eliminación de catabolitos como la bilirrubina.

En resumen, son muchas las funciones de los ácidos biliares y aunque hoy día nos parezca paradójico, hemos visto que la presencia de colesterol es indispensable para el correcto funcionamiento del organismo. Siempre, claro está, que se encuentre en las cantidades adecuadas, con lo que el problema se reduce a controlar la ingesta de este esteroide.

Para saber más:

  • Kuhajda, K. et al, “Structure and origin of bile acids: an overview”, European Journal of Drug Metabolism and Pharmacokinetics 2006, Vol. 31, No.3, pp. I3S-143
  • Chiang, J.Y.L., “Bile acids: regulation of synthesis”, Journal of Lipid Research, Volume, 50, 2009, 1955-66.
  • Singh, J. et al., “A Review on Bile Acids: Effects of the Gut Microbiome, Interactions with Dietary Fiber, and Alterations in the Bioaccessibility of Bioactive Compounds”, J. Agric. Food Chem., Just Accepted Manuscript • DOI: 10.1021/acs.jafc.8b07306

 


¿En qué consiste la fabricación en química orgánica?

En el artículo de hoy, nos adentraremos en el sector de la fabricación en química orgánica. Así pues, desde DC Fine Chemicals como expertos en la materia, trataremos de desgranar y ahondar en qué consiste la fabricación en química orgánica. Un campo que a priori puede resultar complicado de entender, pero estamos seguros que cuando acabes de leer este artículo entenderás el proceso. 

Fabricación y síntesis química orgánica 

Las fabricaciones en química orgánica consisten en sintetizar nuevas moléculas más complejas a partir de otras más simples, pero a gran escala (kilogramos o toneladas). Estas fabricaciones se apoyan en los conocimientos sobre síntesis química orgánica que poseen los desarrolladores, pero antes de proceder a fabricaciones a escala industrial, debe realizarse un estudio previo. 

Así pues, este estudio previo consiste en diseñar el proceso de síntesis a partir de una búsqueda bibliográfica donde, si hay suerte, ya aparecen descritos estos procedimientos a pequeña escala (o más usualmente, parte de ellos). Si no, hay que basarse en procedimientos de moléculas parecidas. 

A partir de este estudio, se diseña un proceso y se pone a prueba a pequeña escala (gramos) en los laboratorios de síntesis química orgánica. Una vez obtenido un diseño inicial y obtenido el producto a pequeña escala, este debe optimizarse para obtener el mayor rendimiento y pureza con el menor coste posible, sin descuidar los detalles de seguridad. Llegados a este punto, nos surgen las siguientes preguntas: ¿es un proceso escalable? ¿Se usan reactivos o procesos potencialmente tóxicos o peligrosos? 

Después, debe escalarse hasta conseguir fabricar a una escala próxima al kilogramo (en un laboratorio kilolab) y debe validarse realizando lo que se llama un triplicado, ya que no son raras sorpresas y desviaciones del comportamiento al escalar el proceso. 

Más tarde, si todo va bien, desde DC Fine Chemicals se realiza una transferencia de tecnología hasta una planta piloto o directamente a fábrica (según tamaño de los lotes a producir), en donde el equipo de ingenieros y operarios verificarán una vez más el proceso y lo adaptarán, si cabe, a las características de fábrica. En el desafortunado caso de que algo falle, hay que volver atrás, investigar qué ha pasado y por qué, y recomenzar las pruebas a nivel de laboratorio. 

Hay que tener en cuenta que una fabricación no consiste solamente en sintetizar un producto. También hay que purificarlo y/o acondicionarlo hasta lograr una pureza y forma aceptables, realizar un análisis completo que demuestre que el producto cumple con los requerimientos que se le exigen, gestionar correctamente los residuos que se generan y gestionar la documentación relacionada con el mismo (certificados de análisis, fichas de seguridad…).


Aplicaciones de la química cosmética

La química cosmética es un campo un tanto desconocido para la población no profesional pero que tiene un peso muy importante dentro de su día a día ya que está presente en productos de uso diario como son los perfumes, los champús, las lociones, los geles y un largo etcétera de productos de higiene corporal. Así pues, a lo largo de este artículo vamos a profundizar en la media de lo posible en diferentes aspectos de este campo. 

¿Qué es la química cosmética?

Dentro del campo de la química encontramos la rama de la química cosmética, una que se ocupa de manera principal de cuidar, conservar y embellecer la epiderminis, así como el cabello, las uñas, los órganos genitales externos, los dientes y la mucosa bucal. A grandes rasgos, se encarga de estudiar los elementos que componen los cosméticos para determinar cuáles son sus efectos y aplicaciones. 

Gracias a los profesionales de este campo y los demás participantes del sector como son  fabricantes, proveedores y distribuidores de química fina la química cosmética ha acabado convirtiéndose en una gran aliada para la medicina estética. 

A parte de la medicina estética, la química cosmética está relacionada con la industria farmacéutica ya que esta arroja conocimiento e incorpora una gran selección de elementos y productos, permitiendo así avances en las formulaciones ya sean cosméticas, cosmiátricas y cosmeséuticas.

Y es que, gracias a la aplicación de la química en el marco cosmético se pueden dirigir los facilitadores de penetración de los principios activos, haciendo que se puedan mejorar muchas de las afecciones y patologías. 

Química cosmética: ingredientes y formatos

En los cosméticos podemos encontrar ingredientes tanto de origen natural como sintéticos. Así pues, dentro de los naturales se encuentran los de origen mineral, vegetal, animal y microbiológicos. En cambio, los de origen sintético pueden ser elementos presentes en la naturaleza pero sintetizados para poder obtener mejor sus propiedades o bien de naturaleza únicamente sintética. 

Los motivos de esta sintetización son porque con frecuencia los ingredientes naturales poseen determinadas impurezas que pueden llegar a lastimar la epidermis. Además de este punto, en otras ocasiones se crean para no sobreexplotar los recursos naturales o preservar la fauna. 

Algunos de los componentes más habituales en la cosmética son los retinoides, hidroxiácidos, la vitamina C, las ceramidas y el pantenol, siendo estos dos últimos dos componentes que ayudan a mejorar la barrera de la piel y a reparar la piel dañada. Pero, como distribuidores de química fina y envasado de productos químicos, queremos destacar que la efectividad o no de estos cosméticos depende la fórmula y la combinación correcta de la química cosmética.

Pero, ¿en qué formatos podemos encontrar los cosméticos? Pues bien, una vez sintetizados podemos encontrar los diferentes cosméticos en diferentes texturas como acuosas, oleosas, geles o emulsiones.  

Así pues, las fórmulas cosméticas hidrófilas son cosméticos líquidos cuyo componente principal es un soluto en el que se disuelven todos los componentes, en la mayoría de las ocasiones en este tipo de cosméticos encontramos el agua como componente principal. 

Las soluciones cosméticas lipófilas son productos cosméticos de textura oleosa. En ellas, el lipófilo es su ingrediente principal, un compuesto químico que hace posible que los demás ingredientes se disuelvan.  

Además de estos dos formatos, se pueden encontrar cosméticos en forma de gel y emulsiones. Los cosméticos en gel poseen una textura semi-sólida que es conseguida al añadir a los compuestos líquidos un gelificante. Por otro lado están las emulsiones que son el formato más tradicional, se consiguen al mezclar soluciones acuosas y oleosas. Así pues, para poder mantener en el tiempo esta textura se añaden emulsionantes. 

Como fabricantes, proveedores y distribuidores de química fina sabemos el papel tan fundamental que desarrolla este campo para hacer mejor nuestras actividades diarias. Y es que, la química cosmética tiene un papel diario dentro del día a día de la gran mayoría de la sociedad. 


Ácido acético

El ácido acético es una sustancia química orgánica, es un líquido incoloro con un olor muy característico. Uno de sus usos más frecuente es para la composición del vinagre aunque también tiene presencia en productos cosméticos y farmacéuticos, en la industria alimentaria, textil o industria química. 

Como fabricantes químicos y proveedores de química fina en España y Reino Unido a continuación trataremos la composición del ácido acético con otras sustancias con el fin de conocer sus diferentes usos, así como más información de interés para este campo.

¿Qué es el ácido acético?  

El ácido acético, a nivel industrial, se logra mediante carbonilación de metanol y se utiliza como materia prima para la producción de diferentes compuestos. También se puede obtener a través de la industria alimentaria mediante el proceso de fermentación acética del etanol, o más comúnmente explicado, a través de la fermentación alcohólica y con la destilación de la madera. 

El ácido acético puro o ácido acético glacial, también conocido como CH 3 COOH, es un líquido que puede ser perjudicial para la salud debido a sus propiedades irritantes y corrosivas pudiendo generar graves irritaciones en la piel, los ojos y el tracto digestivo. Sin embargo, gracias a su combinación con diferentes sustancias se logran productos de uso cotidiano que todos podrían conocer, como el vinagre. 

Se trata de una sustancia higroscópica, esto es, que puede absorber la humedad de su alrededor. Por ello, en caso de mezclarse con agua se produce una reducción de volumen muy significativa. Por otro lado, en caso de someter ácido acético 100 % a bajas temperaturas, la superficie o también conocido como esencia acética, llega a cristalizarse formando en la parte superior cristales con un aspecto parecido al hielo.

Debido a la estructura química de esta materia, tiene un punto de ebullición muy alto. Además, como punto interesante, cabe destacar que el ácido acético al tratarse de un ácido carboxílico tiene la capacidad de disociarse, pero muy poco ya que se trata de un ácido débil[FC1] . Además, gracias a esta capacidad de disociación la electricidad conduce bien a través de ella.

Usos del ácido acético

Como fabricantes químicos los fines con los que se trata este tipo de ácido pueden ser variados. Como ya hemos mencionado anteriormente, se puede encontrar en muchas tiendas de alimentación como vinagre blanco. En este tipo de productos no se encuentra el  ácido acético puro, sino en pequeñas cantidades. Además, está presente en alimentos como en conservas y encurtidos, quesos y productos lácteos, salsas o ensaladas preparadas.

También es común su uso en la industria farmacéutica, cosmética e industrial tanto para producir otras sustancias como para regular sus propiedades, sobre todo respecto al pH. Debido a su fuerte olor, otro de sus mayores fines en la cosmética es la función de regulador en el aroma de las fragancias, esto es, logra un equilibrio entre olores dulces, sobre todo. Respecto a la industria textil se usa para teñir telas y producir tejidos como la viscosa o el látex.

En la industria química el ácido acético se utiliza para la elaboración de productos de limpieza y, en la farmacéutica por su parte, en suplementos y algunos medicamentos ya que es capaz de estabilizar la presión arterial y reducir los niveles de azúcar. También suele ser uno de los componentes en las pomadas.

El ácido acético en el día a día 

Esta sustancia se encuentra en muchos productos cotidianos como se ha desarrollado en párrafos anteriores así como alimentos, productos de limpieza o cosméticos, entre otros. Dentro de todos ellos, el vinagre podría ser uno de los principales, teniendo diferentes utilidades como para cocinar o limpiar. Se trata de un producto infalible ante manchas complicadas como por ejemplo orina de perros, óxido u otras suciedades.

En DC Fine Chemicals, como fabricantes químicos y proveedores ofrecemos una amplia variedad de productos de química fina. Si buscas un socio confiable a lo largo de todo el proceso y desarrollo, ¡ponte en contacto con nosotros!


Aditivos alimentarios: ¿qué son y cuál es su relevancia en la industria?

Cuando hablamos de aditivos alimentarios, nos referimos a aquellas sustancias que de entrada no son destinadas al consumo tal y como lo conocemos, ni tampoco son ingredientes en sí mismos. Sin embargo, son elementos que se añaden a determinados productos para mejorarlos.

En el presente artículo, como proveedores de química fina en España, trataremos de entender un poco mejor lo que son los aditivos para la industria alimentaria y por qué son tan importantes dentro de dicho sector. 

Qué son, uso y regulación de los aditivos alimentarios

Tal y como se comentaba al principio de este post, se trata de sustancias que se agregan a algunos productos con tal de modificar o alterar sus propiedades ya sea en la fase de fabricación, de preparación, de tratamiento o de envasado de dicho producto. Asimismo, los aditivos para la industria alimentaria también juegan un papel importante para evitar riesgos ocasionados por algún microorganismo y, por otro lado, actúan para mantener las cualidades organolépticas del alimento en cuestión: sabor, color, etc.

Cabe mencionar que, al ser agentes que modifican las características de las que parte un producto en concreto, deben emplearse únicamente cuando son necesarios. La correcta práctica dentro de la química alimentaria, pues, comprende dos condiciones: siempre se añadirá  la cantidad mínima y necesaria para que el alimento adquiera el resultado deseado, no más; y el aditivo deberá ser preparado y manipulado de forma apropiada, así como contar con una calidad pertinente.

Con tal de velar por la seguridad y la garantía de que su consumo no será perjudicial para quienes lo toman, existen varios organismos que controlan y regulan las condiciones de los aditivos para la industria alimentaria. Los más relevantes son Food and Drug Administration (FDA), United States Department of Agriculture, Autoridad Europea de la Seguridad Alimentaria (EFSA) y el Comité de Expertos en Aditivos Alimentarios de FAO y OMS (JECFA). 

Sobre estos actores recae la responsabilidad de especificar las características biológicas y toxicológicas del aditivo alimentario, los motivos por los cuales su aplicación es necesaria, sus características y propiedades, entre otros aspectos. Los aditivos alimentarios que se comercializan solamente pueden hacerlo siempre y cuando sean categorizados como “inocuos”.

¿Aditivos naturales o artificiales?

Dependiendo del origen de cada producto, se establece que un aditivo es natural cuando se obtienen de aquello que ya está presente en la naturaleza. Por contra, los artificiales o sintéticos se adquieren mediante el uso de productos que no nacen de la naturaleza. En la mayoría de casos, los aditivos alimentarios[FC1]  son de tipo sintético o artificial. 

Además de esta clasificación e independientemente de ella, en la química alimentaria se encuentran aditivos que se diferencian según su función. Los más relevantes y comunes son los colorantes, que varían la intensidad del color del producto para hacerlo más atractivo; los antioxidantes, que frenan la oxidación que provoca la luz o el aire; y los conservantes, que actúan con la intención de evitar cualquier alteración biológica que pueda perjudicar los alimentos.

Impacto en la química alimentaria

Ahora ya conocemos el rol que desarrollan los aditivos sobre los alimentos. Pero, ¿sabemos cuáles son sus efectos en la industria de los alimentos? Desde DC Fine Chemicals, proveedores de química fina en España, te lo explicamos brevemente. 

Hay que tener en cuenta que existen muchos tipos de aditivos, en concreto 27, que se diferencian en función de sus características y propiedades. En todos los casos, es un deber mantener las bases de calidad y garantía. Para ello deben pasar todas las revisiones y evaluaciones de seguridad, favorecer los procesos de elaboración de los alimentos, y conservar todas las cualidades nutritivas del producto.

Si se siguen todos estos parámetros, la calidad de los alimentos debería ser la correcta. Tanto consumidores como fabricantes demandan mayor transparencia en los etiquetados de los productos, cuya importancia es esencial justamente por el empleo de los aditivos. Un etiquetado adecuado debe ser sencillo de comprender por el consumidor y no contener ningún ingrediente artificial. 

En DC Fine Chemicals, como proveedores de química fina en España, te podemos ofrecer los productos que necesites gracias a nuestro amplio catálogo, repleto de miles de sustancias capaces de adaptarse a tu demanda. ¡Visita nuestra página web para más detalles!